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22 agosto 2022
|Posteado en : Opinión
Peggy Martinello es la Directora del Área de Administración Pública y Asuntos Sociales en la FIIAPP. Parte de su trabajo consiste en promover políticas específicas de migración en el mundo, incluyendo esa mirada en cada una de las normas, leyes y políticas sociales que se impulsan. Ella, como persona también migrante reflexiona ahora sobre su propia experiencia y sobre la importancia de construir y compartir políticas públicas para mejorar la vida de las personas
Soy francesa y llevo casi dos décadas viviendo en España. Soy migrante, extranjera, pero he tenido la enorme suerte de tener el respaldo de un marco legal que me ha permitido instalarme, estudiar, trabajar, acceder a los mismos derechos y servicios públicos que cualquier ciudadana española.
Antes que yo, mis abuelos maternos también migraron, desde el Portugal rural pauperizado de los años 50, a una Francia en plena expansión económica tras la II Guerra Mundial. Al igual que mis bisabuelos paternos, que huyeron de la Italia fascista de los años 20. Ellas y ellos no tuvieron tantas oportunidades, ni en su ruta migratoria, ni en su acogida, ni en su integración. Me recuerda constantemente la importancia de la institucionalidad y de las políticas públicas que, desde el espacio territorial, es necesario construir y compartir con otros para mejorar los sistemas.
La migración es una oportunidad y la cooperación un eje para articular sociedades e instituciones en países de origen, destino y tránsito. Es esta cooperación descentralizada un espacio privilegiado para aportar a la construcción de respuestas operativas a los desafíos de la movilidad humana.
Hay tres elementos que me parecen particularmente importantes a la hora de analizar la realidad migratoria. Estos son la multidimensionalidad del fenómeno; la necesidad de salir de marcos analíticos lineales que asocian, por ejemplo, desarrollo económico en países de origen con reducción de movimientos migratorios; y, por último, la importancia de la coherencia de políticas.
Además, hay otra perspectiva que me gustaría plantear: la importancia de la cooperación técnica pública, basada en la experiencia de gestión pública, en particular a nivel territorial.
Creo que es especialmente relevante abordar respuestas a los desafíos de la movilidad desde el nivel territorial porque es el espacio de proximidad, donde se hace tangible la atención a personas migrantes, su protección, su inclusión, donde se encuentran las diásporas que trabajan con los países de origen, donde se conectan los servicios públicos, donde se desarrolla la educación y la formación para el empleo.
En este sentido, el rol de la cooperación descentralizada cobra mucho sentido, pues puede tejer en torno a su valor añadido territorial. O dicho de otra manera: los entes territoriales pueden orientar su cooperación en aquellos ámbitos de gestión pública donde tienen mayor expertise o experiencias.
Peggy Martinello. Directora del Área de Administración Pública y Asuntos Sociales en la FIIAPP
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07 junio 2022
|Posteado en : Opinión
La situación inestable del Líbano o el contexto social del país visibilidad de este problema, mientras que los abusos domésticos siguen creciendo.
En un país afectado por múltiples problemas y continuas crisis – financieras, políticas y sociales –, la violencia contra la mujer sigue sin recibir la atención ni la reacción política necesaria. El contexto social, profundamente centrado en clanes familiares y patriarcales, dificulta la visibilidad de la violencia de género, mientras que esta sigue creciendo.
En los últimos 12 meses, el número de incidentes de violencia de género aumentó de 747 a 1.468, según las estadísticas recogidas por las Fuerzas de Seguridad Interna del Líbano (ISF). Este incremento atribuido a la crisis económica y financiera del país y a la denominada por Naciones Unidas «pandemia en la sombra», en referencia al coronavirus, constituye una lacra anclada en la sociedad libanesa.
En los últimos años, las reclamaciones de numerosos colectivos sociales han conseguido significativos, pero todavía insuficientes, avances. En diciembre, el Líbano reformó su ley de violencia doméstica para penalizar los malos tratos «resultantes» del matrimonio. A pesar de ello, la legislación actualizada no cubre claramente la violencia contra las mujeres divorciadas, ni tipifica como delito la violación dentro del matrimonio, ni impide que se discrimine a las mujeres en casos de divorcio y discusiones sobre la custodia de los hijos.
La mayoría de estos delitos siguen silenciados en el seno de la familia, mientras que los casos que logran salir a la luz pública sufren la perpetuada cultura de culpabilización de las víctimas.
A través de nuestro proyecto de Community Policing (Policía de Proximidad) y gracias al apoyo brindado por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) del CNP, estamos contribuyendo a mejorar la investigación policial y la atención a las víctimas de violencia de género en el Líbano.
Impulsamos la creación de la Unidad de Violencia doméstica dentro del ISF y la asignación de, por lo menos, dos policías formados en atención a la víctima y en la investigación de estos tipos de delitos en las 12 comisarías territoriales del país. Queremos garantizar que existan mujeres policías que atiendan a las víctimas, ya que actualmente solo son hombres, y aspiramos a que se ofrezca una atención más integral a todas las víctimas, institucionalizando la prestación de servicios sociales, sanitarios, psicológicos y legales a todas las víctimas.
Con el fuerte compromiso de todo nuestro equipo de Community Policing y el apoyo de la policía libanesa, seguiremos luchando contra la violencia doméstica y formando a los policías para mejorar la atención y el servicio a todas las víctimas de violencia de género.
Consuelo Navarro Susino
Coordinadora del Proyecto Promoting Community Policing in Lebanon
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07 abril 2022
|Posteado en : Opinión
El territorio donde nace cada persona influye en las oportunidades y en los retos que tendrá que afrontar a lo largo de toda su vida. Costa Rica acaba de aprobar una Ley de Desarrollo Regional para reducir las brechas territoriales en el país con el apoyo de la FIIAPP a través del programa de cooperación EUROsociAL+.
Nueve años en términos legislativos no son nada. Pero esta vez es el tiempo que duró un proceso que desembocó en una Política de Estado sobre el territorio que probablemente cambiará la vida de los y las costarricenses. Esta es su historia. En el año 2013 el Ministerio de Planificación de Costa Rica presentó una petición al programa EUROsociAL orientada a la elaboración de Planes de Desarrollo Regional con el objetivo de reducir las importantes asimetrías y brechas territoriales existentes en Costa Rica. Se perseguía que estos planes incidieran en la formulación del Plan Nacional Desarrollo, en ciernes en ese momento. Sin embargo, la implementación de los Planes de Desarrollo Regional no sólo activó un decidido proceso de regionalización, sino que impulsó, de manera significativa, la institucionalización de una Política Regional y de Cohesión en el país, con dotación presupuestaria y acciones específicas para afrontar las brechas territoriales y el reto de la equidad.
El territorio donde naces no debe marcar tu destino
A partir de entonces, Costa Rica puso la mirada en esta política con un enfoque nacional, pero teniendo a las regiones como protagonistas para fortalecer la convivencia democrática, la estabilidad social y el crecimiento económico. La región, como espacio subnacional, tiene proximidad simultánea a lo local y a lo nacional siendo el espacio propicio para generar sinergias entre los dos ámbitos mediante la adopción de enfoques combinados.
En definitiva, había una apuesta decidida para que el territorio donde se nacía no determinara el destino de sus gentes. Las personas disponían de mayores o menores oportunidades y de mayor o menor acceso a servicios públicos en función de la región en la que vivían. No era lo mismo vivir en la Región Central, que es la de mayor desarrollo industrial, que en Huetar Norte o Huetar Caribe donde la tasa de mortalidad infantil aumentaba sustantivamente o donde las oportunidades laborales se reducían comparativamente¹.
Costa Rica es un país con historia de participación ciudadana, sin embargo, la ciudadanía se ha quejado de que es limitada su involucración a la hora de la toma de decisiones. Esto, se suma al hecho de que la población, sobre todo aquella que vive en las zonas alejadas de la centralidad de San José, siente una gran distancia de las instituciones públicas, con lo que la dificultad de acceso a servicios y, en última instancia, la desafección por lo público son mayores². Acompañando una política de Estado
EUROsociAL+ ha estado acompañando este proceso, dándole continuidad a lo largo de dos mandatos presidenciales (de distinto color político) y hoy celebra que esta política se materialice y lo haga como política de Estado, donde Ejecutivo y Legislativo van de la mano para intentar mejorar la vida de la gente, dando soluciones desde las instancias más cercanas a la ciudadanía. Pero quizás lo más importante es, que, en un momento en el que parece que pesa más lo que nos separa que lo que nos une, los y las representantes políticas de distintas fuerzas, trabajando de manera conjunta, han apoyado un proyecto de ley que probablemente marque un punto de inflexión en la mejora de las condiciones y la calidad de vida de toda la población.
Experiencias extraídas de la política regional europea
Experiencias como la propia Política Regional Europea, que ha tenido un impacto muy positivo para la cohesión territorial y el desarrollo de las regiones europeas en todos los países o la del Congreso y el Senado de España que junto a su Ministerio de Política Territorial³ fueron parte de un intercambio con parlamentarios/as costarricenses, o la experiencia de la SUBDERE de Chile, inspiraron lo esencial de esta Ley en Costa Rica.
La aprobación de la Ley marca una nueva etapa no solo en la planificación regional en Costa Rica: también conlleva una gobernanza pública renovada clave en la fase de recuperación y reconstrucción post COVID. El proceso de desarrollo regional que impulsa debe intensificar y profundizar las relaciones de igualdad entre hombres y mujeres, generando igualdad de oportunidades y de derechos (Art. 4). La creación de las Agencias de Desarrollo Regional (AREDES) garantizará que la toma de decisiones de los proyectos a financiar parta de la propia ciudadanía. Y las instituciones estarán obligadas a tener presencia fehaciente en las regiones, asegurando la cercanía con las personas, vivan donde vivan.
Por Bárbara Gómez Valcárcel, responsable de Desarrollo Territorial del programa EUROsociAL+ en la FIIAPP.
Sobre la Ley de Desarrollo Regional (10.096)
Fuente: 1. (1) MIDEPLAN con información de ENAHO, INEC. (2) MIDEPLAN con información del MEP. Dirección de Gestión y evaluación de la calidad. (3) MIDEPLAN con información del registro de estadísticas vitales, INEC. (4) Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER).
2.Latinobarómetro 2020: https://www.latinobarometro.org/latContents.jsp
3.En su momento Ministerio de Asuntos Territoriales y Función Pública -
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10 marzo 2022
|Posteado en : Opinión
El 24 de febrero se confirmaron los peores pronósticos, también para el equipo de la FIIAPP en Ucrania, que lleva trabajando allí desde 2010. El medio Computerworld se ha hecho eco de ello
El 24 de febrero se confirmaron los peores pronósticos, también para el equipo de la FIIAPP en Ucrania, que lleva trabajando allí desde 2010, actualmente con los proyectos «Fortalecimiento de la Administración Estatal de Aviación» y «Apoyo a la Administración Electrónica y la Economía Digital en Ucrania«.
Adrián Pérez, del proyecto EU4DigitalUA, contaba al equipo de FIIAPP que «seguimos con nuestro compromiso y trabajo para sacar adelante el proyecto y aportar con ello nuestro granito de arena a la sociedad ucraniana”. Tanto es así que el medio Computerworld se ha hecho eco de la importancia del proyecto europeo coliderado por la FIIAPP, y ha hablado con nosotros sobre cómo el futuro digital del país podría verse mermado tras la dura situación en la que se encuentra inmerso. Lo cuenta su responsable, Pablo Ródenas.
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08 marzo 2022
|Posteado en : Opinión
Sonia y Peggy trabajan en el área de Administración Pública y Asuntos Sociales (APAS) de la FIIAPP. Parte de su trabajo consiste en promover políticas específicas de igualdad en el mundo. Además se esfuerzan por integrar la mirada de género en cada una de las normas, leyes y políticas sociales que impulsan. Hace unos días, en el espacio de café en la oficina, reflexionaban sobre el concepto de IGUALDAD, en su dimensión externa pero también interna, haciendo autocrítica y señalando los retos pendientes en la organización.
Somos dos profesionales que nos dedicamos a la cooperación internacional y somos bimadres. No siempre en este orden. En realidad, casi siempre al revés. Ambas trabajamos en la FIIAPP, y entre nuestras funciones está la de impulsar acciones que promuevan una mayor igualdad entre mujeres y hombres. Estamos trabajando para que la adopción del enfoque de género en nuestra institución no sea meramente retórica y pasemos a una implementación efectiva. En la FIIAPP, somos muchas.
Aunque somos mujeres nuestra concienciación con este tema ha sido progresiva y paralela a medida que, a nivel personal, hemos ido sufriendo más explícitamente estas desventajas y desigualdades, y nos hemos dado cuenta de que las causas que las provocan no son tan fáciles de enfrentar y transformar. Porque estas causas son tan poco visibles, perniciosas, ancladas en la cotidiano, tan profundamente arraigadas en la cultura social y organizacional que cuesta mover las líneas.
A propósito del 8 de marzo, nos hemos interpelado mutuamente sobre el enfoque de género. Hemos querido provocar un cara a cara, un vis a vis, sin intermediación, y sin que se trate de un café de 5 minutos entre dos compañeras y amigas que, aprovechando un descanso, hacen un pliego de descargo. Hace falta verbalizar, hace falta visibilizar, hace falta compartir y hace faltar pararse a pensar. A eso les invitamos.
Según la RAE, enfocar significa dirigir la atención o el interés hacia un asunto o problema. Qué tratamos de hacer con nuestro trabajo: enfocar las políticas públicas hacia la igualdad de género. También dice la RAE que se trata de hacer que la imagen de un objeto producida en el foco de una lente se recoja con nitidez. Por eso, tenemos que dotarnos de unas lentes especiales que nos permitan analizar para comprender el sistema en el que están insertas mujeres y hombres.
Sonia: ¿En qué momento ser feminista cobró todo el sentido para ti? Me refiero a cuándo has sido más consciente de las desigualdades a la que tenemos que hacer frente las mujeres.
Peggy: Nací en Francia. Me crie en un entorno rural, de montaña, humilde, y tuve la suerte de subirme al desgastado ascensor social, de aprovechar el sistema de bienestar y de ejemplificar la mal llamada meritocracia. Pero mi recorrido era una excepción, y constataba que lo que Pierre Bourdieu había identificado en los años 60 como la reproducción social y cultural de las desigualdades seguía siendo una realidad. En este sentido, mis prismas de lectura de la desigualdad siempre habían sido el económico, el social y el cultural. No me había puesto todavía las lentes de género. El punto de inflexión llegó con la maternidad. La maternidad, pone al centro de tu vida la cuestión de los cuidados, como en otros momentos a lo largo del ciclo de vida. Y con ella otras dos, generadoras de desigualdades invisibilizadas: la cuestión del uso del tiempo y la de la carga mental. Estas desigualdades se manifiestan con mayor énfasis en la esfera doméstica, pero acaban teniendo también repercusiones en la esfera laboral. Adaptación del horario, mayor productividad, minimización (o invisibilización) del espacio del cuidado, gestión de la agenda laboral y familiar… mentes saturadas, cuerpos cansados… A partir de este momento, empecé a enfocar y a leer muchas situaciones con los lentes del género, y de los tratos e impactos diferenciados entre mujeres y hombres. Creo que cuando nació mi hija, nació también mi feminismo.
Relacionado con esto, ¿crees que la igualdad de género sigue siendo una opción política o de un partido político? Resulta llamativo que en sociedades democráticas se cuestione si luchar contra los tratos discriminatorios, la falta de oportunidades o la violencia contra las mujeres debe ser un objetivo público que cae bajo la responsabilidad de cualquier Estado.
Sonia: Efectivamente, la igualdad de mujeres y hombres es un principio universal recogido en las constituciones de las democracias contemporáneas y en los textos internacionales de derechos humanos más importantes. Pero la desigualdad de género, en mayor o menor medida, persiste hoy en todo el mundo y numerosas evidencias empíricas demuestran que estas desigualdades, además, están obstruyendo el progreso y el desarrollo social y económico de los países. Un Estado debe estar del lado de los derechos. Por tanto, las políticas de igualdad de género debería ser políticas de Estado. Es verdad que en los últimos tiempos fuerzas conservadoras han popularizado la expresión “ideología de género”, basándose en la tergiversación y desinformación, y escudadas en un discurso por la defensa de los niños/as y la familia. Pero no estamos hablando de cuestiones dogmáticas: el enfoque de género lo que hace es dotarnos de ciertas herramientas analíticas para comprender mejor la realidad social. Nos brinda, como decíamos antes, unos lentes o unas gafas sin las cuales es difícil analizar el impacto diferenciado entre hombres y mujeres que tiene cualquier hecho, y adoptar medidas que tengan en cuenta en cuenta las especificidades de la mujer.Sin duda estamos avanzando, pero ¿a la velocidad suficiente? ¿cómo lo ves en tu área de trabajo concreta? ¿te gustaría ir más rápido?
Peggy: Evidentemente en el área de APAS contamos con un escenario más favorable para abordar las brechas de género. Desde el apoyo a políticas sociales (igualdad, empleo, protección social y cuidado, salud, educación) actuamos sobre los mecanismos que resuelven nudos de igualdad. Por otro lado, acompañando la modernización del Estado, la innovación pública, o la gobernanza multinivel podemos trabajar el diseño de una institucionalidad inclusiva, que tome en cuenta necesidades específicas vinculadas con brechas de igualdad, en las instituciones y en los territorios. Pero las otras áreas de la FIIAPP también acompañan la agenda de la igualdad: presupuestos con perspectiva de género, lucha contra el cambio climático, desarrollo productivo, justicia inclusiva, atención a mujeres víctimas de trata, etc. En los últimos años creo que se han dado avances importantes. Varios programas han desarrollado estrategias de transversalización y cajas de herramientas, entre ellos EUROsociAL+, EUROclima, El PAcCTO, Bridging the Gap, Convivir sin discriminación o COPOLAD, por citar algunos.
Ahora bien, tenemos todavía mucho camino por recorrer. En algunas reflexiones internas hemos discutido algunos desafíos. El primero de ellos, es la necesidad de dotarnos de una estrategia de transversalización. El segundo es la formación, de toda la plantilla. El tercer desafío, aunque tal vez sea el primero por su importancia, es la necesidad de definir con claridad el espacio que queremos dar a la igualdad en la institución: ¿queremos que sea un principio de actuación estratégico de la FIIAPP? ¿podemos exigir a todos los programas que incorporen esta perspectiva y rindan cuentas sobre sus acciones para mejorar la igualdad? ¿puede ser la igualdad una condicionalidad en nuestro dialogo con los países socios? ¿y con nuestras administraciones públicas? Según donde pongamos la brújula, podremos abordar con mayor o menor profundidad la igualdad de género.
Un tema que se debate mucho es si optar por la transversalización de género o por acciones específicas. Por tu experiencia en EUROsociAL ¿cuál es la estrategia más pertinente?
Sonia: Te diría que ambas, y me explico. La transversalización del enfoque de género apunta a analizar los impactos diferenciados en hombres y mujeres. Se trata de un enfoque transformador que se centra en las diferencias relacionales, interpelando a ambos géneros. Esto implica extender el enfoque a todos los sectores de la política pública, abarcando también a todos los actores del Estado. Ahora bien, no deberíamos descuidar las acciones específicas orientadas a mujeres. Hacerlo supondría debilitar la institucionalidad para la mujer, esto es, a los mecanismos para el adelanto de las mujeres, y desatender las políticas de promoción de igualdad de oportunidades que han tenido efectos positivos para corregir las desventajas de las mujeres con respecto a los hombres. Por otro lado, la transversalización tiene el desafío de la interseccionalidad, en la medida que las desigualdades son multidimensionales, cómo abordar la interacción del sexo y el género, con la raza, la clase social, el territorio u otras categorías de diferenciación en la vida de las personas o en las prácticas sociales. Diríamos que pretende ir más allá de la transversalidad que parte de la desigualdad hombre-mujer, para atender a esas otras características/identidades cuya convergencia/interacción produce situaciones estructurales de exclusión o vulnerabilidad. Un ejemplo claro: la tasa de violencia de género en mujeres inmigrantes ha aumentado considerable en los últimos años. ¿Cómo abordamos esta problemática?
Me gustaría plantear otro tema, quizás haciendo autocrítica. Vemos que discursos y prácticas no siempre se encuentran en línea con la promoción de un desarrollo internacional pro-igualdad de género. Desde luego la FIIAPP es una institución en la que la mayoría somos mujeres, y esto ha contribuido en sus políticas conciliación y corresponsabilidad, y en la que el máximo órgano de dirección está ocupado por mujeres. No obstante, todavía hay mucho por hacer para incorporar la perspectiva de género en la cultura organizacional.
Peggy: Para cambiar la cultura es fundamental cambiar las estructuras, los marcos de trabajo, y empujar “desde arriba”. Pero a veces el empuje se da “desde abajo”. En la FIIAPP, ha habido un fuerte empuje hacia la igualdad desde los programas, y desde las personas comprometidas con el tema. Por ejemplo, para elaborar el primer plan de igualdad, se conformó un grupo de género, integrado por profesionales formadas, sensibilizadas y con voluntad de mejorar el abordaje de la igualdad en la fundación. Se realizó un trabajo colaborativo intenso, de acompañamiento a la institución para alcanzar un plan que responda a las dos dimensiones: la interna, para fomentar la igualdad en el seno de la institución, y la externa, para incorporar de manera rigurosa la perspectiva de género en todos los proyectos que gestionamos. En ambas dimensiones, tenemos que trabajar. La interna afecta a la estrategia, la comunicación, los RRHH, los procesos de contratación de servicios, el sistema de información, el análisis de datos, etc. La externa afecta el ciclo de dialogo, formulación y gestión de proyectos y del conocimiento. Elaborar el Plan de Igualdad ha sido un hito importante, pero no suficiente. Su implementación en 2022 tiene que marcar un paso en firme para dar prioridad a la igualdad de género en la FIIAPP.Sonia González. Coordinadora de Gobernanza Democrática en la FIIAPP
Peggy Martinello. Directora del Área de Administración Pública y Asuntos Sociales en la FIIAPP -
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24 febrero 2022
|Posteado en : Opinión
Las Mesas País son un instrumento de diálogo entre un gobierno y la UE para definir, horizontalmente y atendiendo a la demanda, las líneas de acción de los proyectos de cooperación europea
Educación, sanidad, justicia, seguridad, empleo. ¿Cuántos sectores caben dentro del sistema público de un país? ¿Cómo pueden reforzarse estos sistemas públicos? ¿Hacia dónde deben encaminarse los esfuerzos? ¿Qué se debe priorizar? ¿Cómo garantizar que nuestra cooperación sea lo más efectiva y coherente posible?
La misión de la FIIAPP es reforzar los sistemas públicos a través de la cooperación internacional entre instituciones públicas, pero ¿de qué sirven todos los esfuerzos si no existe un consenso que les dote de sentido? Para la FIIAPP, dar respuesta a estas preguntas es fundamental.
Para que gobiernos, instituciones públicas, Unión Europea, programas de cooperación europea y agencias implementadoras de dichos programas den respuesta a estas preguntas, la FIIAPP ha impulsado las Mesas País (#MesasPaís).
Mesas País, materialización del principio #PolicyFirst
¿De qué sirve una inversión millonaria si no existe una hoja de ruta cohesionada que oriente dicha inversión? Dicho de otro modo, ¿De qué sirven 10 millones de euros para invertir en la construcción de colegios si el Ministerio de Educación no elabora políticas públicas que aseguren un sistema educativo de calidad y el Ministerio de Inclusión no garantiza un ambiente tolerante y respetuoso en los colegios? En cooperación, ¿de qué sirven todos los esfuerzos si no existe una estrategia interministerial que les dote de sentido?
«¿de qué sirven todos los esfuerzos si no
existe una estrategia interministerial
que les dote de sentido? «El principio de prioridad de las políticas o Policy First es un concepto emergente en la acción exterior y la cooperación al desarrollo europea y se basa en priorizar el diálogo sobre las políticas públicas. “Se establecen mecanismos que facilitan el dialogo de políticas con los países socios para orientar la programación y la implementación de las acciones de cooperación del Team Europe […] construyendo respuestas políticas compartidas ante retos globales” explica Tobias Jung, director de Estrategia y Comunicación de la FIIAPP.
Alineadas con esta estrategia, desde la FIIAPP hemos impulsado las Mesas País.
Diálogo continuo en el seno de los gobiernos
Las Mesas País impulsadas por la FIIAPP y enmarcadas en programas de cooperación europea como EUROsociAL+ o EUROCLIMA+, son encuentros que reúnen a representantes de los principales organismos públicos de un país junto a las instituciones de la UE, sus programas de cooperación, las entidades públicas financieras y los Estados miembros de la UE.
Son convocadas por la Unión Europea y asistidas por la FIIAPP, y están diseñadas para identificar las necesidades del país y trazar una hoja de ruta que permita afrontar los principales desafíos existentes en el territorio. Se trata de un diálogo horizontal del que derivan las líneas estratégicas de los proyectos de cooperación técnica pública (modalidad de cooperación entre instituciones públicas) que posteriormente acompañarán a las instituciones del país socio en el diseño e implementación de las políticas públicas.
El reconocimiento de la OECD
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) ha reconocido el esfuerzo de la FIIAPP por crear las Mesas País:
“Las Mesas País han demost
rado su eficacia a la hora de elaborar respuestas conjuntas a las crisis, como en el caso de COVID-19, y de hacer avanzar el enfoque del Equipo Europa” explican en el informe donde reconocen la labor de las Mesas. Programas de cooperación europea como EUROCLIMA + o EUROsociAL+ han trabajado a través de la metodología Mesas País en diversos países latinoamericanos como Argentina, Honduras o Paraguay:
– Diálogos País, un compromiso entre EUROCLIMA+ y sus socios
– EUROsociAL+ ha celebrado una mesa Diálogo País en Argentina donde se han abordado las brechas de desigualdad en América LatinaLa iniciativa de las Mesas COVID-19
La evolución de la COVID19 ha demostrado que esta pandemia y la crisis que viene asociada necesitan respuestas rápidas, coordinadas y sobre todo globales que permitan proteger a las personas y enfrentarse a las consecuencias socioeconómicas que se están observando en todos los países del mundo.
Siguiendo el enfoque “Working Better Together”, la Comisión Europea lanzó en mayo de 2020 un ejercicio piloto llamado Mesas COVID-19 liderado por las Delegaciones de la Unión Europea en Argentina, Costa Rica y Ecuador junto con los gobiernos de cada uno de estos tres países. Esta iniciativa ha trabajado durante varios meses en la identificación de las demandas derivadas de la emergencia sanitaria, para poder priorizarlas en un ejercicio conjunto con el gobierno del país socio y así canalizar la respuesta de los actores europeos de manera estructurada y coordinada según las capacidades y especialidad de cada actor.
Que todas las instituciones tengan voz
Llegados a este punto, retomo la pregunta con la que empecé y la respuesta es evidente, ¿De qué sirve la cooperación sin un consenso interministerial en los países? Más bien de poco, por ello en la FIIAPP seguiremos apostando por herramientas de diálogo y escucha donde todas las instituciones tengan voz.
Cristina Blasco, técnica del departamento de
Comunicación y Estrategia en la FIIAPP

