29/10/2026
Fuerzas de seguridad de América Latina conocen cómo comprender, identificar y analizar las estructuras vinculadas al narcotráfico marítimo.
Para responder eficazmente al crimen organizado es necesario comprender cómo funciona: su comportamiento, su modus operandi, su distribución geoestratégica y su reparto de roles. Esto implica analizar cada elemento clave de una organización criminal desde una perspectiva técnica y jurídica.
Comprender la amenaza también exige compartir experiencias: desde la aplicación de herramientas policiales sobre el terreno hasta la investigación de organizaciones criminales y la ejecución de operaciones contra el narcotráfico.
Combinar acciones formativas con operativas, mejora claramente
el conocimiento y por lo tanto la respuesta coordinada de los países. En este contexto, el proyecto de la Unión Europea sobre cooperación portuaria, SEACOP, ha desarrollado un plan de estudios dinámico con un programa básico y otro especializado implementado en diferentes niveles.
Con el objetivo de fortalecer las capacidades de investigación frente al tráfico ilícito por vía marítima y las estructuras del crimen organizado transnacional el plan de estudios ha combinado teoría y práctica operativa, y abarca desde la anatomía de las redes de tráfico, conocimiento de las diferentes dinámicas operativas utilizadas, técnicas de ocultamiento y rescate en contenedores, fases de una operación de narcotráfico hasta los marcos jurídicos que sustentan la aplicación de herramientas policiales para iniciar y fortalecer una investigación acorde a la arquitectura legal ofrecida tanto a nivel nacional, regional como internacional.
Durante este último año, se han desarrollado 10 cursos en Perú, Argentina, Uruguay, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana y Paraguay en los que han participado más de 150 personas representantes de distintas unidades como armadas, prefecturas, policías, aduanas, fiscales y jueces, y han sido impartidos por el inspector jefe y coordinador regional del proyecto en la FIAP, Alfredo Díaz.
Dada la variedad de contextos en los países donde trabaja SEACOP, es importante señalar que los cursos se han adaptado a la realidad de cada país. No es suficiente con impartir formaciones generalistas, si no que el proyecto ha personalizado cada formación para que sea lo más útil posible atendiendo a la situación del tráfico marítimo ilícito en cada país.
En base a esta situación el proyecto europeo SEACOP, sobre
cooperación portuaria, ha creado la iniciativa GRES (Grupo de Respuesta Especial SEACOP). Y, estos cursos complementan la parte operativa de la estrategia GRES, en la que se han desarrollado varias operaciones regionales, donde varios países han trabajado conjuntamente sobre distintos tipos de buques como pesqueros, carga rodada, carga general o embarcaciones de recreo o en un área geográfica concreta como la hidrovía Paraná – Paraguay.