18/08/2026
El intercambio regional EU4SUN ha permitido conocer la experiencia brasileña en gobernanza, alimentación escolar, agricultura familiar y seguridad alimentaria.
Del 10 al 14 de agosto de 2026, Brasilia ha acogido el Intercambio Regional SUN, organizado por el Hub Regional del Movimiento SUN en América Latina, el Gobierno de Brasil y el proyecto EU4SUN, implementado por FIAP y Expertise France con financiación de la Unión Europea. La visita ha reunido a delegaciones de ocho países SUN de América Latina y el Caribe para reforzar capacidades en gobernanza, financiación e integración de la nutrición en las políticas públicas.
Durante cinco días, las delegaciones han conocido de primera mano la experiencia de Brasil en la integración de la nutrición en sus marcos institucionales, sistemas de planificación y programas públicos. La agenda ha incluido encuentros con instituciones clave del Gobierno brasileño, que han permitido abordar diferentes dimensiones de las políticas de nutrición y conocer herramientas y mecanismos de coordinación aplicables a otros contextos.
La Secretaria de Estado de Cooperación Internacional de España, Eva Granados, ha intervenido en la apertura del intercambio con un mensaje dirigido a las delegaciones, en el que ha destacado que combatir el hambre y garantizar el derecho a una alimentación adecuada es una prioridad para la cooperación española. Ha subrayado el trabajo conjunto con la FAO, la iniciativa América Latina y el Caribe Sin Hambre y la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, que España copreside junto al Gobierno de Brasil.
Asimismo, ha señalado que el hambre “no es una fatalidad” y puede revertirse mediante decisiones políticas firmes, destacando el liderazgo de Brasil en esta materia. Asimismo, ha hecho referencia a los compromisos asumidos en la Cuarta Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo y ha reafirmado la voluntad de España de mantener y aumentar sus recursos de cooperación. En suma, ha destacado que el intercambio regional es considerado un espacio práctico donde la ambición global se traduce en políticas públicas, y que «garantizar el derecho a la alimentación es esencial para no dejar a nadie atrás».
Durante cinco días, las delegaciones conocieron de primera mano
cómo Brasil articula la nutrición dentro de sus marcos institucionales, sistemas de planificación y programas públicos. La agenda ha incluido reuniones con instituciones clave del Gobierno brasileño.
En el Ministerio de Relaciones Exteriores (CGSAN/ABC), los países han analizado el papel de la diplomacia en la Seguridad Alimentaria y Nutricional, la coordinación interministerial y la Cooperación Sur-Sur, así como el rol de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza como mecanismo de apoyo técnico y movilización de recursos.
En el Ministerio de Desarrollo Social (MDS), las delegaciones han conocido el modelo de gobernanza del Plano Brasil Sem Fome, articulado a través del SISAN y la CAISAN, y el uso de sistemas de información como el Cadastro Único para seguimiento y focalización. Se ha destacado el Programa Cisternas, reconocido por su impacto en resiliencia climática y salud pública.
El Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación (FNDE) ha presentado la arquitectura del Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE), uno de los más grandes del mundo, basado en financiamiento estable, descentralización, control social y la regla del 30% de compras a agricultura familiar. Este modelo, reforzado por la Coalición Global de Alimentación Escolar, fue identificado por los países como una de las enseñanzas más relevantes del intercambio.
En el Ministerio de Salud, las delegaciones han conocido la integración de la nutrición en la atención primaria mediante el SISVAN, la Estrategia Salud de la Familia y herramientas de vigilancia nutricional aplicadas en la mayoría de los municipios. Se ha destacado el papel de los agentes comunitarios y la importancia de la prevención de la doble carga de la malnutrición.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA) ha expuesto las políticas orientadas a fortalecer la agricultura familiar, incluyendo el PAA Compra Institucional, que facilita compras públicas sin licitación y prioriza productos agroecológicos y de grupos vulnerables. También se revisaron instrumentos de apoyo a la sociobiodiversidad y mecanismos de protección de precios.
En el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático (MMA), se
ha analizado la articulación entre clima y nutrición, la importancia de sistemas alimentarios resilientes y las líneas de acción de la OTCA en la Amazonía, vinculadas a agricultura familiar, pesca artesanal y manejo sostenible de especies.
La reunión con CONSEA y CAISAN, en el Palácio do Planalto, ha permitido conocer el modelo brasileño de gobernanza multiactor, considerado por las delegaciones como una de las claves del éxito del país en la lucha contra el hambre. Se destacó la articulación entre participación social y coordinación interministerial como garantía de continuidad y legitimidad de las políticas públicas.
El Instituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA) presentó herramientas para asegurar calidad del gasto, retorno de la inversión y planificación macroeconómica con enfoque nutricional. La evidencia del Programa Cisternas mostró cómo una política puede generar beneficios sociales, sanitarios y climáticos sostenidos en el tiempo.
La visita de campo al Centro de Ensino Especial permitió observar la implementación del PNAE, incluyendo recepción de alimentos, cadena de suministro, cumplimiento de menús, infraestructura, higiene y huertos escolares, evidenciando el vínculo directo entre alimentación escolar y agricultura familiar.
Los dos últimos días del intercambio se han centrado en consolidar
los aprendizajes y traducirlos en rutas de acción nacionales. Cada delegación ha identificado prioridades concretas para avanzar en gobernanza, financiación e integración de la nutrición en las políticas públicas de sus respectivos países.
Estas rutas recogen elementos inspirados en las experiencias brasileñas más valoradas: el modelo de gobernanza participativa del CONSEA, la sostenibilidad del PNAE, el sistema de compras públicas y el apoyo a la agricultura familiar.
El propósito es que cada país regrese con prioridades definidas y aplicables en sus contextos institucionales, orientadas a fortalecer la integración de la nutrición en las políticas públicas y avanzar en el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos.

