01/06/2026
El Programa COPOLAD III, liderado por la FIAP, impulsa el intercambio técnico en Lisboa y Barcelona para fortalecer políticas públicas de drogas basadas en evidencia.
La Unión Europea, a través del Programa de cooperación birregional UE-LAC sobre políticas de drogas, COPOLAD III, apoya a delegaciones institucionales de Chile y Uruguay en el fortalecimiento de sus políticas públicas de drogas mediante una visita de estudio a Lisboa y Barcelona centrada en la reducción de riesgos y daños.
Este enfoque reúne políticas, programas y prácticas orientadas a disminuir las consecuencias sanitarias, sociales y económicas asociadas al consumo de drogas, mediante acciones de prevención, atención sanitaria, acompañamiento social y acceso a servicios adaptados a personas en situación de vulnerabilidad. La nueva Estrategia de la Unión Europea sobre Drogas 2026-2030 reafirma esta perspectiva, con énfasis en la salud pública, las respuestas basadas en evidencia y el respeto de los derechos humanos.
Las delegaciones están integradas por representantes de la Secretaría Nacional de Drogas (SND) de Uruguay y del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), junto con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Desarrollo Social y Familia de Chile.
Esta iniciativa se enmarca en los procesos de actualización que ambos países están impulsando, con un énfasis creciente en la salud pública, la inclusión social y la coordinación institucional. En este contexto, la acción facilita un espacio de aprendizaje entre pares que permite compartir experiencias, analizar desafíos comunes y avanzar hacia respuestas más eficaces y adaptadas a cada realidad.

En Lisboa, la agenda se ha desarrollado en colaboración con la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA) y con el Instituto para los Comportamientos Aditivos y las Dependencias (ICAD), cuyos equipos aportan análisis, conocimiento aplicado y experiencia en la implementación de modelos integrados de intervención. La visita incluye asimismo el conocimiento directo de dispositivos de bajo umbral, que permiten observar en la práctica servicios orientados a mejorar el acceso y la continuidad de la atención para personas en situación de vulnerabilidad.
En Barcelona, la actividad se ha centrado en la implementación territorial de estos enfoques, en colaboración con la Agencia de Salud Pública de la Generalitat de Cataluña y la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad de España. A través de la visita a distintos recursos, las delegaciones conocen el funcionamiento de una red de atención que articula servicios sanitarios, sociales y comunitarios, con respuestas adaptadas a distintos perfiles.
La actividad ha combinado sesiones técnicas, diálogo institucional y visitas de campo, configurándose como un espacio de trabajo orientado a reforzar la coordinación entre actores clave, incluyendo autoridades de salud, justicia y servicios sociales. El intercambio se ha apoyado en el conocimiento técnico especializado de las administraciones públicas, que permite compartir conocimientos aplicados y soluciones que pueden ser adaptadas a los contextos nacionales.
Esta iniciativa contribuye a avanzar hacia políticas de drogas más eficaces, basadas en evidencia y centradas en las personas, al tiempo que refuerza la cooperación entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe en el abordaje de un fenómeno complejo y en constante evolución.

