24/09/2026
El país ha reforzado en los últimos años sus capacidades técnicas y administrativas gracias a la cooperación europea.
Una administración de tierras moderna necesita conectar la información sobre el territorio con los datos sobre los derechos asociados a cada propiedad. Parcelas, límites, edificios y otros elementos geográficos deben estar vinculados con información sobre propietarios, derechos, restricciones y transacciones. Esta conexión refuerza la seguridad jurídica y facilita la planificación, la gestión del territorio y la prestación de servicios públicos.
En Jordania, el Department of Lands and Survey (DLS) es el organismo responsable de la administración de tierras y el catastro. El país ha reforzado en los últimos años sus capacidades técnicas y administrativas y cuenta con un sistema de información geográfica (SIG) para gestionar parcelas, límites administrativos, edificios, puntos parcelarios y sistemas de referencia geodésica.
Jordania acumula más de una década de cooperación internacional en administración de tierras. Entre 2011 y 2013, desarrolló un proyecto de hermanamiento con Suecia (Lantmäteriet) y Polonia (GUGiK), centrado en el desarrollo de un sistema catastral integrado, registros y mapas digitales seguros y métodos de valoración de tierras.
Entre 2016 y 2018, un segundo hermanamiento, con la participación de Suecia y los Países Bajos y un presupuesto de un millón de euros, trabajó para reducir las discrepancias entre la realidad física y la información gráfica catastral.
Esta trayectoria continúa con el proyecto Fortalecimiento del Marco de Administración de Tierras en Jordania, financiado por la Unión Europea e implementado por Croacia como Estado miembro líder, junto con los Países Bajos y España, en estrecha colaboración con el DLS.
El proyecto busca modernizar la administración de tierras, fortalecer las capacidades institucionales, apoyar la transformación digital y mejorar la calidad, transparencia y eficiencia de los servicios públicos.
En febrero de 2026, expertos de la Dirección General del Catastro
de España realizaron una evaluación técnica del sistema jordano, analizando su arquitectura tecnológica y funcional, los componentes catastrales y registrales, los flujos de trabajo, la infraestructura y la gobernanza.
El análisis destacó la solidez de la infraestructura existente y su evolución hacia un entorno tecnológico integrado en la plataforma gubernamental gestionada por el Ministerio de Economía Digital y Emprendimiento. Al mismo tiempo, identificó ámbitos en los que seguir avanzando: la modernización del modelo de datos, la digitalización de archivos históricos, la automatización de procesos geoespaciales y la mejora de la información sobre direcciones y edificios.
En este marco se desarrolla la Actividad 3.1.3 / Misión 3.1.3.3, que contribuye al diseño de la futura hoja de ruta tecnológica del DLS a partir de las lecciones aprendidas y las mejores prácticas europeas.
El trabajo aborda la gestión integrada de la información catastral, la interoperabilidad entre sistemas, la difusión de información, la trazabilidad histórica de los datos, la protección de datos y los servicios digitales para la ciudadanía. También busca reforzar la conexión entre instituciones como el Ministerio de Finanzas, la Municipalidad de Amán y el Ministerio de Economía Digital y Emprendimiento.
La administración de tierras debe permitir responder a tres cuestiones fundamentales: dónde se encuentra cada parcela, quién tiene derechos sobre ella y qué usos o limitaciones legales le afectan. Disponer de información territorial y registral fiable y conectada facilita la seguridad de los derechos sobre la propiedad y las transacciones inmobiliarias, y proporciona a las administraciones una base para la planificación y la gestión del territorio.
Por eso, modernizar la administración de tierras no consiste únicamente en incorporar tecnología. También implica construir una infraestructura de confianza institucional que contribuya a la seguridad jurídica, la inversión y el acceso al crédito, y permita una gestión del territorio más eficiente y transparente. Para Jordania, supone seguir reduciendo las discrepancias entre la realidad física y la información catastral y avanzar en la interoperabilidad de las administraciones públicas ante el crecimiento urbano y la creciente demanda de información territorial fiable y actualizada.

