01/07/2026
A lo largo de estos años, el país ha consolidado progresivamente sus instituciones y ha ampliado su forma de comprender y abordar el fenómeno de las drogas.
Uruguay ha conmemorado los 25 años de sus políticas públicas sobre drogas con la presentación de la Evaluación de las políticas públicas de drogas en Uruguay en el siglo XXI, apoyada por la Unión Europea.
La presentación, el pasado 26 de junio, ha coincidido con el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas y se ha enmarcado en dos jornadas de trabajo dedicadas a analizar la evolución de la política uruguaya y a conocer diferentes iniciativas de atención y tratamiento.
La evaluación, impulsada por la Junta Nacional de Drogas, ha
constituido un ejercicio de análisis y aprendizaje institucional. Han participado el director del proyecto COPOLAD III en la FIAP, Borja Díaz Rivillas, junto con el secretario general de la Junta Nacional de Drogas, Gabriel Rossi, representantes de las instituciones uruguayas y otras autoridades nacionales.
“Evaluar 25 años de políticas públicas es un ejercicio de madurez institucional y democrática. Significa reconocer los avances, identificar las dificultades y utilizar lo aprendido para tomar mejores decisiones”, ha destacado Díaz Rivillas durante su intervención.
Una de las principales conclusiones de la evaluación es la capacidad de Uruguay para mantener una importante continuidad institucional en un ámbito especialmente complejo. Durante los últimos 25 años se han sucedido diferentes gobiernos, prioridades y contextos políticos. Sin embargo, el país ha consolidado progresivamente sus instituciones y ha ampliado su forma de comprender y abordar el fenómeno de las drogas.
La evaluación analiza esta evolución en ámbitos como la gestión de riesgos y la reducción de daños, la atención y el tratamiento de las personas con consumos problemáticos y la regulación de los mercados de sustancias psicoactivas.
A lo largo de este periodo, Uruguay ha avanzado desde una
respuesta principalmente centrada en el control de la oferta hacia una política más integral, que incorpora la salud pública, los derechos humanos, la protección social y la generación de evidencia.
También se han fortalecido la Junta Nacional de Drogas, el Observatorio Uruguayo de Drogas y la red de atención, al tiempo que se han desarrollado respuestas regulatorias en ámbitos como el tabaco, el alcohol, los psicofármacos y el cannabis.
Entre los desafíos señalados se encuentran la mejora de la coordinación interinstitucional, el fortalecimiento de la calidad y la cobertura de los servicios y la necesidad de disponer de información más detallada y desagregada por género y territorio.
Reconocer estas dificultades no reduce el valor de los avances alcanzados. Por el contrario, demuestra la existencia de instituciones capaces de analizar críticamente su trabajo, aprender de la experiencia y adaptar sus políticas a nuevas necesidades.
Uruguay contribuye, además, a compartir sus conocimientos y
experiencias con otros países de América Latina y el Caribe, favoreciendo el aprendizaje entre instituciones públicas y la adaptación de las respuestas a las características de cada contexto.
En su nueva etapa, COPOLAD III continuará acompañando a Uruguay en ámbitos como la prevención, la reducción de riesgos y daños, la atención a mujeres y personas de género diverso, el tratamiento en el sistema de ejecución penal, el fortalecimiento de los sistemas de información, el control de precursores químicos y la gestión de los bienes decomisados.

