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02 octubre 2026
Categoría : Proyecto Sin categorizar
Geotermia: el motor hacia la soberanía energética
Un grupo de islas interconectadas y abastecidas casi por completo con energía limpia generada desde el interior de la Tierra, sin depender del petróleo importado ni de los vaivenes del mercado internacional de combustibles. Lo que hace una década parecía un horizonte lejano está hoy más cerca que nunca gracias a la energía geotérmica, y la cooperación entre la Unión Europea y el Caribe está acelerando ese camino.
En el marco de la iniciativa «Global Gateway» de la Unión Europea, funcionarios públicos y actores clave del sector energético caribeño se reunieron recientemente en una visita de estudio que los llevó por Lisboa, Azores y Gran Canaria. El intercambio de experiencias se produjo en torno a cuatro áreas clave: la excelencia operativa, I+D y normativa, innovación para uso directo y estabilidad de la red eléctrica. El objetivo de la visita era aprender de primera mano cómo territorios insulares europeos con geología volcánica similar a la del Caribe han logrado transformar el calor de la Tierra en electricidad limpia, estable y cada vez menos costosa.
Una energía resiliente
La energía geotérmica no depende del sol ni del viento. Se obtiene aprovechando el calor almacenado en las rocas y el agua subterráneas, lo que la convierte en una fuente constante de energía, disponible durante todo el año.
Esta característica adquiere especial relevancia en la gestión de riesgos de desastres. A diferencia de otras fuentes renovables, la infraestructura geotérmica se ubica bajo tierra, lo que la hace más resistente frente a fenómenos como los huracanes, tan frecuentes en la región caribeña.
Un suelo común bajo islas distintas
Las Islas Azores, las Canarias y las islas caribeñas comparten algo más que el paisaje volcánico: un subsuelo con enorme potencial energético y los desafíos propios de sistemas energéticos aislados que han dependido históricamente de combustibles fósiles. Esa geología común es precisamente lo que hace tan valioso el intercambio de aprendizajes entre ambas regiones. La visita de estudio ha permitido a la delegación caribeña conocer en profundidad la operativa de los sistemas geotérmicos instalados en estas islas desde el estudio hasta su implementación e intercambiar experiencias y buenas prácticas sobre sus propias circunstancias.
En Portugal y en España, la inversión en geotermia ha sido posible gracias a la apuesta por esta fuente en su estrategia energética. En este proceso, organismos regionales como la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO), la Corporación de Servicios Eléctricos del Caribe (CARILEC) y el Centro Caribeño de Energía Renovable y Eficiencia Energética (CCREE) juegan un papel central: coordinan capacidades, articulan la formación técnica y optimizan el uso de recursos a escala regional.
Más que tecnología, una cuestión de gobernanza
La transición hacia la geotermia implica una transformación que va más allá de lo técnico; requiere marcos regulatorios claros, procesos de contratación pública bien diseñados, seguimiento ambiental continuo y, sobre todo, instituciones públicas con capacidad para coordinar a múltiples actores durante un periodo largo de tiempo.
El intercambio de conocimiento entre regiones que enfrentan retos similares es una de las formas más eficaces de avanzar en políticas públicas complejas. Esta alianza entre la UE y el Caribe apunta, en definitiva, a algo más profundo que la transferencia tecnológica: a reforzar juntos la capacidad institucional que permita avanzar hacia la soberanía energética.
Por: Raquel Val Rivas, Coordinadora de EU-Caribbean Cooperation Facility.
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